La Ouija
¿Quien no ha oido hablar de esa tabla? La Oui-Ja ciertamente es el instrumento preferido por muchisima gente para aproximarse a los espíritus, de hecho es un instrumento que existe en millones de hogares. Unos la tienen porque la consideran un juego, otros porque quieren leer lo que los espíritus nos quieren comunicar, otros la tienen solo por el placer morboso del peligro que implica tenerla, pero el caso es que mucha gente la conoce y ha jugado con ella.
Pero ¿cual es la historia de la Oui-Ja? bien, pasemos a ese tema de inmediato.
El asunto empezó en 1848, en el condado de Nueva York en un pueblito llamado Hydesville. En donde dos hermanas, Kate y Margaret Fox, salieron con la novedad de que se habían puesto en contacto con el espíritu de un vendedor ambulante que había muerto misteriosamente varios años atras. La noticia recorrió como reguero de polvora toda América y parte de Europa. Así nació el Espiritismo moderno.
 Estas son las hermanitas Fox, con las cuales nace el espiritismo moderno. Estas si salieron originales y se ganaron su lugar en la historia del mundo de la Parasicología.
Con es natural esta novedad hizo que todo mundo deseara comunicarse con los muertos. Y asi surgieron a la luz como hormigas organizaciones espiritistas, y los mediums, que encontraron en esta nueva disciplina de prestar sus cuerpos para que los espiritus se comunicaran del mas alla hacia el mas aca eran solicitados, como si fueran artistas, para llevar a cabo sus sesiones espiritistas. Estas personas, que le hacian al intermediarismo entre los espíritus de los muertos con los vivos, tenían una gran creatividad para inventarse formas muy interesantes de comunicación con los espiritus del mas alla. La mesa que se movía era uno de éstos.
 Una típica sesión espiritista
El medium y los partícipes de la sesión, posaban sus dedos ligeramente sobre la mesa y esperaban el contacto espiritual.
 En ocaciones la mesa se "alteraba" y salía despedida o como en esta fotografía levitaba ante la mirada atónita de los presentes
De pronto la mesa se inclinaba y movía, dando golpes en el suelo tantas veces como letras del alfabeto quisiera comunicar. De esta manera la misteriosa fuerza que movía la mesa, iba deletreando las palabras una a una y si que eran largas esas sesiones además que se podía prestar a mensajes mal interpretados si se contaba mal, vemos un ejemplo:
Si tomamos el ejemplo que el espíritu contactado quisiera decirnos algo como:
Pura raza
| Letra |
Número de golpes
|
|
P
|
16
|
|
u
|
21
|
|
r
|
18
|
|
a
|
1
|
|
|
|
|
R
|
18
|
|
a
|
1
|
|
z
|
26
|
|
a
|
1
|
Como se puede observar, llevar la cuenta de el número de golpes que se necesitan para decir estas dos simples palabras, que en total suman 102 golpes y que para poder diferenciar mínimo tendria que haber un espacio entre cada cuenta, pues los mensajes eran terriblemente largos y si había un error en las cuentas podrían salir mensajes completamente equibocados.
Escritura Automática
Como es de suponer la tecnología de la "Rodilla elevadora de mesas" era muy dificil de controlar además de cansada por lo que algunos espiritistas modificaron la técnica y permitieron que sus cuerpos o partes de el fueran usados por los espíritus desarrollando así otra técnica más silenciosa que sería la escritura automática. El medium se concentraba para establecer contacto con el más allá y cuando éste se producía, comenzaba a escribir en papel de forma descontrolada, que al final se interpretaban como mensajes. El lápiz simplemente tenía que estar apoyado sobre la mano del medium y el espíritu tomaba el control de la escritura.
Este es el procedimiento que empleó la señora Pearl Curran, ama de casa británica de principios de siglo, para transcribir la enorme cantidad de obras literarias que, entre 1913 y 1938, le transmitió la misteriosa «Patience Worth».
Pearl Curran
Escritura con plancheta
Una método más ingenioso pero que finalmente fue menos utilizado, fue el de la Escritura con Plancheta, se ponía la mano sobre una base de una pequeña plancha de madera en forma de corazón que en la parte posterior tenía dos patas con una especie de rotadores, y un lápiz en la punta, que sería la tercera pata, lo que permitía deslizar la plancheta y escribir el mensaje sobre una hoja de papel. Pero como es de suponerse la escritura con este artilugio, era un desafío, apenas se mantenía el instrumento centrado en el papel el suficiente tiempo como para conseguir un mensaje descifrable. Por eso muchos mediums prefirieron transmitir la voz del otro mundo mediante un estado alterado de consciencia, es decir, éstos entraban en trance, que exponerse a ser descubiertos haciendo chapuza.
 Plancheta
Escritura con tabla
Y así fueron surgiendo diferentes instrumentos, para el contacto espiritista, aunque la mayoría carecían de eficacia, y por el contrario sobraba imaginación. A pesar de ello, las empresas del juguete, aprovecharon su oportunidad para lanzarlos al mercado, alcanzando gran popularidad en América y Europa, hasta tal punto, que en 1886 un nuevo tablero con letras del alfabeto y números, dejó a todos los demás en segundo plano, invadiendo todos los kioskos. Se hablaba de "el tablero parlante".

Oui-Ja
Una diario de California publicó una artículo que decía algo así:
"NUEVAS TABLAS... Un tablero que habla misteriosamente... No hay ningún nombre para definirla. Pero he visto y oido algunas cosas sorprendentes, cosas que se escapan a la comprensión humana. ¿Pero qué es el tablero?, El tablero puede ser rectangular, de unos 18x20 pulgadas. En él, está inscrito esto: Un "si" y un "no" para iniciar la conversación. Unos saludos para la cortesía. Puede hacerlo cualquiera. Tome el tablero sobre su regazo, otra persona del mismo modo se sienta delante de usted y ambos colocan sobre el indicador el pulgar y el índice de sus manos en cada una de las esquinas. Entonces se realiza la primera pregunta, -alguien quiere hablar con nosotros?, de pronto usted piensa que la otra persona está empujando el indicador. El piensa que es usted. Pero mientras el indicador se mueve tituveante hacia el sí o hacía el no. Entonces usted va decidido a hacer preguntas y las respuestas van mostrándose letra por letra una detrás de la otra."
Tablero Parlante
Era asombroso, su fama corrió como la pólvora por toda América y Europa, el nuevo tablero era simple de hacer no requería ninguna habilidad especial de los participantes. Cuando el indicador se movía por si mismo, era fascinante, no importaba lo que dijera, el hecho era misterioso por si solo y lleno de encanto.
 Charles Kennard
Pero fue Charles Kennard quien la llamó Ouija. El origen de su nombre no se sabe muy bien, se ha dicho que posiblemente venga de una antigua palabra egipcia que significa buena suerte. Pero es más probable que el nombre venga del nombre de la ciudad marroquí Oujda.
 Esta fue la Oui-Ja original que fabricó Charles Kennard el 10 de febrero de 1891
Aunque Guillermo Fuld sería quien pasaría a la historia como el padre del tablero Ouija. Las empresas de Fuld, emplearon trucos de marketing, para reinventar la historia de la ouija, incluso llegó a afirmar que él mismo fue el inventor y que su nombre era una fusión entre la palabra francesa "oui" que significa sí, y la palabra alemana "ja" con el mismo significado. También dijo otras cosas inverosímiles como que tomó como divertimento, y aumentó la fama de la ouija, tratándola como un juego más. Durante 25 años Fuld dirigió la compañía, en febrero de 1965, subió a la azotea de su fábrica de la calle de Harford en Baltimore para supervisar el cargamento de unas mercancías. Una barra de apoyo cedió y Fuld cayó tras ella encontrando la muerte.
A partir de entonces del tablero se han hecho muchas variaciones y diseños, incluso se realizaban, tableros de coleccionismo y ediciones especiales de gran calidad.
Las imitiaciones de la tabla ouija, han adoptado nombres muy variados, como "el mensajero sin hilos", "el tablero parlante", todos ellos inundaron las tiendas y comercios. Los más valorados fueron y hermosos eran los de estilo egipcio de Haskelite, tableros místicos. Nadie quería quedarse sin uno, y en todas las casas había un tablero de la ouija, de algún fabricante que engañaba a la gente diciendo que el tablero parlante era un juego, y que con él, nadie se aburriría.. Hoy, como en el pasado, hay compañías que producen variantes interesantes del tablero parlante.
Los hermanos Parker, decían. "No se preocupen, es simplemente un juego".
Por: Moises Garrido
Cuando hablamos del lado fraudulento de los fenómenos paranormales siempre nos viene a la mente toda esa legión de estafadores psíquicos, falsos profetas, futurólogos charlatanes, etc. Ardua labor tiene la Parapsicología para librarse de una vez por todas de esos indeseables intrusos que oscurecen la imagen sería de la investigación de los fenómenos anómalos. (1) Aún más complicado resulta descubrir los fraudes inconscientes, distinguir lo paranormal de lo patológico y lo auténtico de lo pantomímico. Miles de personas, aparentemente honestas, sin ánimo de notoriedad, sin afán de lucro, y sin ningún tipo de interés, aseguran haber vivido un episodio de carácter paranormal. Si no encontramos ningún indicio aparente de fraude ¿cómo podemos dudar de sus testimonios?... Aún así, un porcentaje de esta gente mienten: son los pseudólogos fantásticos (también conocidos como mentirosos patológicos). La moderna Sicopatología tiene mucho que decir sobre estos individuos y los trastornos ficticios y de simulación que padecen. (2)
La "oui-ja", aquí y ahora
Hoy día, los parapsicólogos más críticos atribuyen el movimiento del vaso, en las sesiones de "oui-ja", a automatismos musculares inconscientes: "Son movimientos automáticos, inconscientes, realizados por las personas que colocan los dedos sobre el vaso. Lo que el inconsciente piensa, sabe, imagina, supone, inventa... o adivina parapsicológicamente, lo manifiesta por movimientos inconscientes" (González Quevedo, 1977). Otros parapsicólogos, aún más racionalistas, consideran que el vaso es movido deliberadamente por alguien: "El fenómeno de la ‘oui-ja' en su versión de vasografía nunca ha existido, y el movimiento de la copa es una impostura de algún bromista" (Jordán Peña, 1991). (3)
¿Explican ambas tesis definitivamente todos los casos de práctica vasográfica?... No es justo generalizar, pues como bien apunta el Prof. Germán de Argumosa, "así como de un hecho verificado no podemos afirmar a priori que todos los demás sean auténticos, resulta igualmente anticientífico asegurar que todo es fraudulento porque se hayan comprobado lamentables casos falsos".
Si bien la "hipótesis espiritista" - es decir, que un espíritu desencarnado es quien causa el desplazamiento del vaso hacia las letras para componer un mensaje - puede parecernos, a estas alturas, tremendamente inverosímil (ya, en 1956, el eminente parapsicólogo René Sudre señalaba que "el análisis psicológico de la teoría espiritista, referido a los hechos en los que se funda, contribuiría a evidenciar su gran debilidad, que linda a veces con lo absurdo"), no podemos negar la posibilidad de que - ocasionalmente o no - el vaso se mueva por una acción telecinética conjunta de los participantes (fenómeno polipsíquico), como propone la Parapsicología Animista. El ambiente, la concentración, el estado de ánimo, el deseo compartido de que se mueva el vaso, etc., pueden servir como factores desencadenantes de un nivel mental propicio que ocasione, por vía psicocinética, el desplazamiento del vaso.
Los mensajes recibidos, dicen los parapsicólogos animistas, procederían de la mente inconsciente de los participantes; de hecho, se ha descubierto una sospechosa relación entre la mentalidad de éstos y la información obtenida a través de la "oui-ja" (nivel cultural, calidad gramatical, conocimientos...).
Algunas escuelas psicológicas también comparten la idea de que, a través de este sistema de canalización - como en otros (4) - se manifiestan los contenidos de la parte inconsciente de nuestra psique. (5) Los que participan en esas sesiones espiritistas creen, erróneamente, que la información procede de una fuente exógena... Cierto es que - como argumentan los defensores de la hipótesis espiritista - hay ocasiones en que esos mensajes transmiten información desconocida por los participantes, tanto a nivel consciente como inconsciente, e incluso también se pueden dar predicciones sobre hechos futuros que, aunque no siempre, al cabo del tiempo se cumplen... ¿Es la prueba que evidencia el contacto entre nuestro mundo físico y un "más allá"?... Pensamos que no. Los participantes, bajo ese estado especial al que aludimos anteriormente, podrían obtener información por vía extrasensorial y establecer no sólo una conexión telepática entre ellos, sino con otras mentes inconscientes y ajenas. (6)
"Oui-Ja": Un acceso al mundo paranormal
Realizada la anterior y necesaria aclaración, quisiera confesar a nuestros queridos lectores que la "oui-ja" fue mi bautismo de fuego en estos temas. Esta práctica "espiritista" me fue abriendo las puertas, a principio de los años ochenta, del ignoto y apasionante mundo de los fenómenos paranormales. Participé en numerosísimas sesiones vasográficas, y aún conservo con cariño buena parte de las comunicaciones transcritas en folios. Recuerdo - y reconozco - que varios compañeros de BUP (Bachillerato Unificado Público) estábamos obsesionados con el tablero "oui-ja" que, por aquel entonces, considerábamos - ingenuamente - un medio para conectar con "entidades extrahumanas". En aquellas frecuentes reuniones en torno a las letras y al vaso, "contactamos" con personajes tan variopintos como Satanás, San Pedro, Larra o Carlomagno... Tampoco faltó la época en que se "colaron", a través de la sutil frontera que marca la "oui-ja" y la predisposición mental de los reunidos, seres que decían proceder de lejanos planetas...
Con el tiempo, y conforme fui investigando y documentándome a fondo sobre los temas paranormales, terminé convenciéndome de la posibilidad de que la mente humana, y no "entes espirituales", podría estar detrás de los contactos vasográficos. Todo ello, sumado al aburrimiento y apatía que ya me producían las continuas sesiones, hicieron que la "oui-ja", para un servidor, quedase olvidada y hoy no sea más que un nostálgico recuerdo del pasado. Mi particular búsqueda del misterio tendría trazados nuevos caminos mucho más fructíferos...
Aún con la tesis defendida líneas atrás - es decir, que realmente no conectemos con entidades extrahumanas sino con nuestra mente inconsciente - el riesgo sigue siendo el mismo, y todas las advertencias contra este tipo de prácticas son insuficientes. La obsesión y la sugestión son los principales ejes que convierten a la "oui-ja" en un peligroso juego... (7)
Ejemplo de un fraude ¿inconsciente?
Centrándonos nuevamente en el tema de este trabajo, los fraudes en la "oui-ja", podría citar muchos casos en los que he estado presente, pero creo que uno que recuerdo especialmente nos bastará para que el lector, cuando vuelva a participar en una sesión de este tipo, abra bien los ojos, porque no sólo hay "espíritus burlones"...
Corría finales de 1991 cuando un amigo me insistió reiteradamente que asistiese con él a una sesión de "oui-ja" que un grupo de personas celebraban todos los viernes en Moguer (Huelva). Le confesé que ya hacía tiempo que dejé de participar en tales prácticas y que no tenía mucho interés en ir, pero él se empeñó en que fuera como experto en estos temas para conocer mi veredicto sobre aquellas comunicaciones que él consideraba sorprendentes. Me habló de la seriedad de los participantes, del tono elevado de los mensajes recibidos y de la armonía espiritual con la que se envolvían dichas reuniones... En fin, no quise ser grosero y acepté; a fin de cuentas ¿qué podía perder?...
El punto de encuentro era un bonito chalet enclavado en las inmediaciones de la conocida localidad onubense, cuna del insigne escritor Juan Ramón Jiménez. Allí nos recibieron amablemente varios matrimonios de edades comprendidas entre los 40 y 60 años. La exquisitez y elegancia de estas personas eran fiel reflejo de la buena posición socio-económica que gozaban. "¿Qué ganarán haciendo la "oui-ja" un viernes por la noche?", me pregunté, pero no tardé en darme cuenta de que me hallaba entre personas bastante crédulas en el contacto con el mundo de los espíritus...
Noté que tenían mucho interés en conocerme. Ya mi amigo les había hablado largo y tendido de mí y de mi dedicación a la investigación y divulgación de los temas paracientíficos; además, les había facilitado varios trabajos míos publicados en diversos medios escritos. Percibí claramente que deseaban que yo saliera convencido y complacido de aquella sesión de espiritismo.
Antes de comenzar, algunos de los participantes - otros se sentaron a pocos metros de la mesa donde iba a tener lugar la sesión - entrelazaron sus manos y con los ojos cerrados rezaron al unísono para alejar las posibles "interferencias diabólicas" y, así, atraer la presencia de "seres de luz". A raíz seguido, me brindaron poder participar con ellos colocando mi dedo índice sobre la base de la copa invertida, pero cortésmente me excusé diciendo que yo estaba allí gustosamente en calidad de invitado y que mi deseo era que aquella sesión se desarrollase como cualquier otro viernes, participando sólo los que hasta ahora venían haciéndolo, así que prefería, si no les importaban, estar simplemente como observador. Mi decisión fue aceptada sin titubeos...
Todo dispuesto, y tras unos breves minutos de concentración por parte de los que apoyaban levemente sus dedos sobre la copa, ésta comenzó a deslizarse lentamente por el tablero... Las letras no se encontraban ordenadas alfabéticamente, sino que estaban dispuestas aleatoriamente.
No recuerdo en estos momentos el nombre con el que se identificó la supuesta "entidad" manifestada, pero sí que provocó cierta alegría entre los componentes de la reunión.
Yo, a escasa distancia de la mesa, me dedicaba a observar con detenimiento la presión de las yemas de los dedos en el borde de la copa, los movimientos y velocidad de ésta, etc. Ya, la copa se desplazaba con suma agilidad deletreando mensajes de claro contenido mesiánico que, en voz alta, iba transmitiendo una de las señoras (a la que llamaremos Amalia) que tenía puesto su dedo en la copa. Otra persona, de entre los allí presentes, tenía como misión ir transcribiendo aquellos mensajes en una libreta.
Me llamó la atención que la señora Amalia transmitiera verbalmente con tanta facilidad las palabras y las frases, sabido es que resulta sumamente difícil que, mientras la copa se dirige a cada letra a cierta velocidad, nuestra mente pueda ir formando, en ese mismo instante, la frase correspondiente. Todo lo más es ir diciendo en voz alta las letras indicadas por el vaso y luego, una vez transcritas, leer las palabras o la frase que se haya podido formar. Podría ser sencillo en una breve respuesta, de una sola palabra por ejemplo o cuando el vaso se desplaza lentamente, pero ¿se imaginan que tras formularse una pregunta la copa señale velozmente 30 letras? ¿Cómo podemos ir separando y construyendo las palabras y las frases con tanta rapidez?... Imposible, salvo que la respuesta ¡ya la tenga preparada mentalmente un participante!... ¿Quién?: Obviamente aquel que va nombrando las palabras en voz alta. Primer sospechoso que tenemos: la señora Amalia...
A la caza...
Centré mi atención en ella, y fui descubriendo como a veces incluso se le escapaba anticipadamente de su boca las palabras o la frase ¡aún faltando por señalar la copa varias letras! ¿Premonición, quizás?...
Por último, opté por el método que nunca falla. Los que no empujan suelen centrar su atención más bien en la copa y repara en la letra una vez es señalada por ésta. Amalia en cambio buscaba y fijaba su vista en la letra que, a continuación, era señalada por la copa, y así sucesivamente. En algunos momentos, la copa marcaba una letra ¡que no estaba en la palabra dicha por Amalia!, y es que coordinar los movimientos del vaso a la vez que inventar e ir diciendo en voz alta las frases es terriblemente complicado...
Permítame el lector un inciso para advertir que aunque las letras estén colocadas desordenadamente, una vez transcurridos unos minutos de sesión es fácil recordar la posición de las mismas, pese a estar salteadas, y ya no es necesario que la copa tenga que desplazarse dando vueltas en círculo hasta parar en la letra correspondiente, sino que los desplazamientos de letra a letra suelen hacerse ya casi en diagonal. Así pues, el método de colocar desordenadamente las letras para eliminar la posibilidad de que alguien mueva la copa intencionadamente, creyendo garantizar de ese modo la autenticidad de la sesión, es pura falacia, por tanto, de nada sirve...
Había momentos en que Amalia apretaba con tanta fuerza su índice sobre el borde de la copa que, cuando tenía que traerla hacia su posición, ésta caía bruscamente sobre el tablero. Otro detalle es que aunque colocaba su dedo en el borde, poco a poco lo llevaba casi al centro de la base de la copa, de forma que los movimientos de ésta hacia cualquier extremo del tablero se realizan con suma facilidad.
...Y captura del impostor
Cuando no tuve la menor duda de que Amalia era quien movía conscientemente la copa, decidí no quedarme de brazos cruzados y - no sé si fue lo más oportuno entonces - desmontar aquella farsa...
Comencé sugiriendo a Amalia que retirase su dedo de la copa. Al hacerlo - eso sí, sin poder disimular su asombro ante mi peculiar deseo - la copa quedó inerte. Por más que los restantes participantes "invocaban" a la "entidad" que hasta ese momento deletreaba con suma destreza largos mensajes, ésta parecía haber sido "engullida" por otra dimensión (nunca mejor dicho...).
Dije a Amalia que volviera a poner su dedo ¡y de nuevo la copa se movió!... Insté a los demás, uno a uno, a que quitasen sus dedos, pero la copa, mientras Amalia seguía teniendo su dedo sobre la misma, continuaba desplazándose... Lo más anecdótico fue cuando dije a todos, menos a Amalia, que retiraran sus dedos: ¡La copa siguió moviéndose, erráticamente por supuesto, sólo con el dedo de Amalia!... ¿Estaríamos ante una "médium"?, se preguntaron, con gran inocencia, algunos de los presentes. La verdad es que, más que el fraude en sí, me sorprendió que algo tan evidente y que averigüé en pocos minutos, no fuese descubierto por los asistentes a esas sesiones durante tanto tiempo que llevaban reuniéndose. "El mundo quiere ser engañado; pues que lo sea", decía Petronio...
No pude contenerme y con voz segura dije a Amalia: "Creo que Ud. mueve el vaso"... Un mutismo invadió el ambiente, pero antes que los que allí presentes me increparan - supongo - la principal "inculpada" me respondió, tras reconocer el "éxito" que adquieren las comunicaciones vasográficas cuando ella participa directamente (¿), que: "Bueno... es que yo primero recibo en mi mente los mensajes y los manifiesto a través de la copa"... Todos los reunidos se miraron un tanto perplejos, y en algunos rostros - entre ellos el de su marido - ya se reflejaban cierta desconfianza. Yo, en un intento de suavizar aquel embarazoso instante, volví a interrogar a Amalia: "Si es así como Ud. dice, y teniendo esa supuesta capacidad mediúmnica ¿qué necesidad tiene de practicar la "oui-ja"? ¿Por qué no comunica directamente lo que le viene a la mente?..."
Su respuesta fue su propia "condena": "Si transmito directamente esos comunicados que vienen a mi mente ¿cómo iban a creerme los demás?..."
Ya todo estaba dicho... No obstante, traté de remediar, como mejor pude, aquella desesperante situación, citando ciertos casos de "paragnostas" que recibían mensajes psíquicos y que los descodificaban a través de la "oui-ja" o la "psicografía". No sé si sirvió esa explicación, pero aún así los ánimos seguían crispados. Tal vez fui muy atrevido, pero creo que actué correctamente e hice lo mejor que podía hacer...
Cuando nos fuimos, el amigo que me invitó a aquella sesión se disculpó ante mí por haberme llevado a aquella farsa que él, obviamente, desconocía. Le dije que no se preocupara, pues casos así suelen ser, por desgracia, frecuentes en estos temas... El nunca podía sospechar de una mujer como Amalia, una señora seria y honesta donde las haya. Le aclaré que esa tendencia a la simulación mostrada por esa mujer no tiene porqué manifestarla en otros órdenes de la vida, salvo únicamente en ese contexto espiritista. Además, le repetí que posiblemente era verdad lo que decía Amalia de las "voces", al margen de que ella moviese intencionadamente la copa...
Cierto es que nunca sabremos si lo de las "voces mentales" fue una mentira de Amalia para disimular, en cierto modo, su implicación en el fraudulento movimiento de la copa, o si realmente, como ella confesó, "oía" voces en su cerebro dictándole mensajes que luego "revelaba" a los presentes a través de la "oui-ja".
¿Era Amalia una impostora? ¿Se trataba de una mentirosa patológica? ¿Sufría alucinaciones auditivas y trastornos disociativos? ¿O realmente conectaba su mente con otros "niveles de la realidad"?...
Sea lo que fuere, lo cierto es que en el ejemplo que aquí hemos expuesto de supuesta comunicación vasográfica, el epicentro - lejos de ser un "espíritu" - es, por enésima vez, el ser humano, ese gran desconocido...
Como ya advertía hace setenta años el sacerdote jesuita Carlos M. De Heredia, eminente investigador metapsíquico y descubridor de numerosos fraudes espiritistas, "en esta clase de experimentos entra un nuevo factor, el médium, el cual siendo humano y muy humano, hay que andarse con cuidado extraordinario para que dicho elemento no nos engañe". Sus palabras, hoy más que nunca, siguen vigentes. Tengámoslas muy en cuenta...
Notas:
(1) Para el lector interesado en saber más sobre esta clase de fraudes, le recomendamos el libro "LOS PELIGROS DEL ESOTERISMO", de Manuel Carballal (Ediciones Constrastes, 1995).
(2) El "Mentiroso Patológico" es definido como un sujeto que cree en sus fantasías y cuenta sus fábulas como si las creyera, con una tendencia persistente a mentir ("INTRODUCCION A LA PSIQUIATRIA", Dr. J. A. Vallejo Nágera, Edit. Científico / Médica, 1981).
(3) Consúltese el demoledor trabajo del psicólogo José Luis Jordán Peña, publicado bajo el título "LA OUI-JA: ¿CÓMO DESENMASCARAR ESTE JUEGO?" (Revista "Psi-Comunicación", nº 33 - 34, Ene - Dic 91).
(4) Para ahondar en el fenómeno de la "canalización", también llamada "channeling", recomendamos la documentada obra "MENSAJES DEL MAS ALLÁ", de John Klimo (Edit. Martínez Roca, 1994).
(5) Los interesados pueden saber más sobre la memoria y el talento del inconsciente consultando "EL ROSTRO OCULTO DE LA MENTE", de Oscar González Quevedo (Edit. Sal Terrae, 1971).
(6) Una obra que toca en profundidad y con rigor el papel que juega las facultades del inconsciente en las sesiones espiritistas es "FRAUDES ESPIRITISTAS Y FENOMENOS METAPSIQUICOS", del Padre Carlos M. De Heredia, S. J. (Edit. Acervo, 1993).
(7) Dos interesantes artículos que advierten seriamente del peligro que encierra la práctica del mal llamado "juego del vaso" son "OUI-JA: ENGATUSANDO ADOLESCENTES" y "ATMOSFERA PERVERSA", ambos de José Manuel Durán Martínez, y publicados en el Boletín "Investigación" nº 6 (Nov - Dic 1994) y nº 13 (Ene - Feb 1996), respectivamente.
Fuente: Contacto. Boletín mensual de fenómenos extraños. Nº 27 - Noviembre de 2000. Dirección: http://contacto.cjb.net. |