|
"Cuando tengo una preocupación, un dolor o un amor, tengo la
suerte de poder transformarlo en poesía", afirmaba.
En agosto pasado, durante la presentación del que se convirtió
en su último libro, "Testigo de uno mismo", Benedetti leyó algunos de sus
últimos poemas en un video filmado en su casa, donde ya se apreciaba su
deteriorado estado de salud.
La muerte de su esposa y compañera de más de seis décadas en
2006 llenó de tristeza al autor, quien en su última obra hacía referencia a la
soledad, a la vida sin su amada y se refería al final de sus vidas.
Acontece la noche y estoy solo/ cargo conmigo
mismo a
duras penas/ al buen amor se lo llevó la muerte/ y no sé
para quién seguir
viviendo.
Carrera prolífica
El escritor comenzó su carrera literaria en 1949 y fue también
periodista. Obtuvo trascendencia internacional con su novela "La tregua",
publicada en 1960, traducida a 19 idiomas y llevada al cine, al teatro y la
televisión.
En una de sus últimas apariciones en público. El
autor uruguayo incursionó también en el mundo de la música y muchos de sus
versos fueron convertidos en canción.
Activo militante de izquierda, vivió en el exilio en
Argentina, Cuba y España, durante el régimen militar que gobernó Uruguay entre
1973 y 1985. En esa época publicó obras de marcado contenido político como el
ensayo "El escritor latinoamericano y la revolución posible", los cuentos "Con y
sin nostalgias" y los poemas "Viento del exilio".
El presidente de Venezuela lo condecoró con la Orden Francisco
Miranda, en la que fue su última aparición pública en diciembre de 2007 y
reconoció a Benedetti como un ícono latinoamericano. El mandatario hizo
referencia al compromiso social que reflejó el autor en su vida y en su
obra.
Benedetti dijo una vez que si bien "los poetas no tienen
capacidad de influir sobre los gobiernos", sí "llegan al ciudadano de a pie, y a
veces sirven para esclarecer una duda, para dar una tímida respuesta a una
pregunta que tiene alguien".
Su debut fue con el catalán Joan Manuel Serrat, componiendo el
disco titulado "El sur también existe". Junto a su compatriota, el cantante
Daniel Viglietti, se presentaron ante auditorios multitudinarios con
espectáculos realizados en su país y en el exterior.
Benedetti obtuvo varios reconocimientos internacionales, como
el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1999), el Premio Iberoamericano
José Martí (2001) y el Premio Internacional Menéndez Pelayo (2005).
Sin embargo, el mayor reconocimiento ha sido el de su público,
que seguramente extrañará su presencia pero que continuará regocijándose con su
vasto legado.
Y yo, desde mi escritorio, te saludo Mario y reconozco que a partir de
tu poesía, he aprendido a ver el mundo con otra perspectiva.
Por supuesto, también me encanta, Me Encanta Dios.
Me encanta Dios
Me encanta Dios. es un viejo
magnífico que no se toma en serio. A él le
gusta jugar y juega y,
a veces, se le pasa la mano y nos rompe una pierna o
nos aplasta
definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón
y
bastante torpe con las manos.
Nos ha enviado a algunos tipos
excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma,
o mi tía Chofi, para que nos
digan que nos portemos bien. Pero esto a él
no le
preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico,
que la
lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al
hombre. Y
por eso inventó la muerte: para que la vida - no tú ni yo - la
vida, sea para
siempre.
Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero
¿que importa
si el universo se expande interminablemente o se
contrae? Eso es asunto
sólo para agencias de
viajes.
A mi me encanta Dios. Ha puesto orden en las
galaxias y distribuye bien
el tránsito en el camino de las hormigas; y es tan
juguetón y travieso que,
el otro día, descubrí que ha hecho- frente al ataque
de los antibióticos:
¡bacterias mutantes!
Viejo sabio o niño
explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de
plomo de carne y
hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de
manera
increíble.
Mueve una mano y hace el mar, mueve la otra y hace
el bosque. Y cuando
pasa por encima de nosotros, quedan las
nubes, pedazos de su aliento.
Dicen que -a veces- se enfurece y hace
terremotos, y manda tormentas,
caudales de fuego, vientos desatados, aguas
alevosas, castigos y desastres;
pero esto es
mentira. Es la tierra que cambia y se agita y
crece cuando
Dios se aleja.
Dios siempre está de buen
humor. Por eso es el preferido de mis
padres,
el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer
más
amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más
tierno,
el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el
manantial
que soy.
A mi me gusta, a mi me encanta Dios.
Que
Dios bendiga a Dios.
|