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Durante milenios los secretos de los primeros se mantuvieron ocultos, hasta que los sellos que protegían el umbral fueron removidos, los innombrables salieron uno a uno y se apoderaron lentamente de cada uno de los guardias, llevándolos a la locura de las montañas.
Lubda Derzahlla en su locura trató de encontrar una salida cuando se dió cuenta que le perseguian los fantasmas de su tenebroso pasado, su locura era tal, que no podía seguir escribiendo. Su último escrito fue:
Al final de la historia mi psiquiatra me aconsejo que dejara de mentir, me abrió los ojos y me enseño que era un pésimo escritor, y que lo mejor que podía hacer era divulgar la verdad de las cosas, así que aceptando que no se inventar historias y menos contarlas, pues me remito a que alguien que si sepa se encargue de contarlas...
CRONICAS DEL CHUCULATE
Lugar perdido ahora es indescriptible lucha dí sobre tus potestades fuí todas las huestes reunidas están ohh placer infernal, tus dominios conquisté...*
Rodaderped
*Apoteótico discurso de Rodaderped al derribar los muros de Okned, los estudiosos de tan bestial batalla coinciden en que no terminó la obra hasta que se construyó el templo al conocimiento primategénico.
Necromicomic, folio XXXXII sangría 27
De las oscuras entrañas de la tierra inmundos espiritus brotan y se meten a sus sueños viboras escarnecedoras que son presagio de su caida urgan en su alma, lapidarios engendros le señalan para asegurar la justicia, ganando la batalla sobre su cordura, están en cualquier lugar, en su mente, en sus propósitos no se detendrán y su presencia lo atormentará...**
** Se dice que el verso anterior es apócrifo y no pertenece al Necromicomic ya que en la versión que se encuentra en la biblioteca Central de New York, no aparece esta página y se supone que el libro maldito de referencia es una versión completa ya que se encuentra completamente foliado. Sin embargo se interpreta como la caida del embustero, ya que a lo largo de sus batallas había dejado muchas huellas que ya no podía cubrir, la falta de entrega de su tributo mensual a los dioses, los abusos y perversion de las menores, ya eran tantas que varias ya lo habían señalado, y la justicia de Gob caminaba detrás de él, vigilandolo. Se dice que era el momento final de su reinado. |